En otoño los días son tan inestables...hay tantos cambios al rededor que uno se vuelve un poco idiota. El otoño es bonito, si te fijas en las hojas de color amarillo, rojo, naranja, marrón...su baile elegante mientras caen despacio, esos rayos de sol que parecen no querer irse jamas y se prolongan hasta el último momento antes de que caiga la noche...incluso la lluvia nos parece divertida, nos pilla en cualquier lado, el sonido de las caídas de las gotas de lluvia aumentan nuestras ganas de dormir. Y ese reencuentro emocionante con la ropa de invierno que habías olvidado jeje
Pero los humanos somos tan sencillos y cómodos que los cambios no nos gustan casi nunca...En seguida ponemos pegas...hace frío, las hojas hacen ruido cuando las pisas, la lluvia estropea los cabellos alisados, la ropa nos pesa, nos agobia, con el cambio del clima se nos empieza a caer el pelo...
Y resulta que el otoño es otro cambio mas como otros tantos que nos ocurren casi a diario, unos que no valoramos mucho y otros que son de gran importancia...a mi cambiar me gustá. Me gusta disfrutar de mi vida con sus cambios correspondientes y el tiempo dirá si para bien o para mal. Pero que sean positivos o no es cosa de como los recibas y enfoques...A mi me gusta el otoño, me gusta MI otoño, igual que me encantó mi verano...disfruto viendo las hojas caer, el colorido de los arboles cuando paseo por las calles, me gusta que mis peinados terminen siendo victima del viento o de la lluvia, me gusta mojarme y me gusta sentir que el tiempo avanza y las cosas cambian...
Me gusta mi otoño, y si a ti no te gusta verme disfrutar no intentes cambiar mi modo de contemplarlo...déjame :)
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