domingo, noviembre 28, 2010

Déjame ir...

Los dos sentados uno frente al otro y callados,

un silencio que parte en dos la noche,

en mi cabeza los pensamientos estallados,

y contandome algo sobre tu coche...


Te dije que tenía algo que decirte,

algo realmente importante,

tenía claro mi valor y sin oirlo no dejar irte,

pero evidentemente he exagerado.


Ahora tengo miedo al enfado, gritos, el dolor...

pero necesito decirte que ya no te siento,

que lo único que falta entre los dos es el valor

de decir que mi querer se fue con el viento.


Por fin en el silenco se me escapa un "quiero dejarlo"

me miras y no sabes ni qué preguntarme.

Me preguntas por qué, dices que todo es probarlo,

y por último suspiras "no puedes abandonarme".


Quisiera desaparece y no ver tu dolor,

pero me abrazas y no quieres que me vaya,

y mi ropa se impregna en tu olor,

y mi idea de dejarlo también estalla.


Un día mas como otros tantos,

vienes a buscarme y nos vamos,

y tras mi sonrisa sigue el llanto,

porque seguimos juntos y no nos amamos.

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