jueves, diciembre 23, 2010

Diciembre...

Amo esta época del año...invierno, frío, parecemos todos muñecos que no pueden casi ni andar de la cantidad de ropa que conseguimos llevar. Pero diciembre es el mes que mas contentos estamos, sonreimos mas, nos mimamos, incluso nos acordamos de gente de la que el resto del año pasamos olimpicamente

La navidad saca de nosotros lo infantil, esa mirada inocente con brillo profundo cual niño al ver un truco de magia...¡ay la magia! Muchos niegan vivir con ilusión las fiestas navideñas sin embargo se unen y las disfrutan, e incluso cuando abren los regalos también tienen ese brillo en la mirada! Adoro comprar regalos, poner empeño en que gusten, conseguir meterte en el papel de Papa Noel o de Rey Mago. Dar un regalo es regalar parte de ti, conseguir que el regalo emocione a la persona es ver que ciertamente esa parte que das es justo la que la persona necesita, y finalizar con un abrazo es como sellar el año que se va con un gran "gracias por haber estado conmigo este año". Adoro comprar los regalos, disfruto hasta doblando las esquinas del papel de regalo...También adoro a las personas a las que hago regalos, tanto que puedo pasarme días intentando dar con la idea adecuada.

Y el balance del año, ese balance que nos hace sentirnos de provecho y contentos, mirar hacia atrás y ver todo el camino hecho, mirar hacia adelante y pintar mentalmente el nuevo año. Ese borrón y cuenta nueva...nuevos propositos y promesas de empeño y fuerza de voluntad con fecha de caducidad no mas de tres meses.

Yo he tenido un año genial, al lado de mis amigas, de la mano de mi familia y dedicandome a mi...porque yo...yo me quiero 365 días al año! ¿Has probado quererte tu también?

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